Estuvimos hospedados en diciembre del 2011, al llegar a Viñales Juana nos esperaba en la terminal, desde ese momento y hasta el día de nuestra partida se esmeró para que nuestra estadía fuera de lo mejor (y lo logró). Una casa muy limpia, al igual que las instalaciones del bungalow que nos tocó (heladera y baño privado). La comida estuvo...
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