Yo describiría éste lugar con tres palabras: acojedor, pulcro y cálido. Excelente opción si andan por el Valle de Anton. Becky es una anfitriona con todas las letras. El staff es muy antento. Las cabañas son excelentes, cómodas, limpias, luminosas, ventiladas. Todo el complejo tiene una vista preferencial al valle y las sierras.
