Es un hotelito muy pequeño, regentado por un señor mayor, encantador que se desvive por ayudarte pero un poco maniático con la limpieza.
Todo el hotel tiene una bonita e impoluta moqueta clarita, por lo que te hace descalzarte cuando entras para mantener esa limpieza.
La habitaciones, muy coquetas y con todo lujo de detalles están en la planta baja...
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