El lugar era precioso. La habitación tenía vistas al lago. Se respiraba tranquilad. Todo era perfecto excepto algunas contestaciones de Rosa. Un día nos retrasamos cenando en un restaurante y nos telefoneó para exigir que volviéramos. Rosa no me dió buena espina, y su marido Alan no apareció en toda nuestra estancia. Alfred Hitchcock tendría un buen guión para una...
Más
- Gestione la ficha de su perfil