Los cuartos son inmaculados, está cuidado cada detalle. Las batas, las sandalias, la sombrilla por si llueve. Mi habitación estaba frente a la playa y tenía alberca privada a la temperatura perfecta.El servicio de todos los departamentos es espectacular y en el restaurant comí el mejor Kobe Beef que he comido en mi vida. El servicio de spa, también de...
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