Nos alojamos por 3 noches en Semana Santa. No puedo quejarme de este hotel. Es un lugar pequeño, en una situación privilegiada a orillas del Damse Vaart canal. La habitación era grande, bien equipada, impecable y muy cómoda. siska, la dueña, fue muy amable y acogedor. El desayuno era excelente - un buffet continental completo con huevos, carne y queso....
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