Nos alojamos tres días en Lourmarin pensando que sería un buen punto de partida para hacer excursiones por la Provenza, y este pueblo resultó ser uno de los mayores atractivos del viaje. Es un pueblo pequeño pero con mucho encanto, con buena oferta de restaurantes, tiendas e incluso un estupendo mercado los viernes.
El alojamiento es muy agradable. Muy tranquilo...
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