Mi marido y yo, y nuestra 22-el año-viejo, mi hija que usa una silla de ruedas para movilidad, nos alojamos en Sonderfeld hotel en 2 ocasiones por 3 noches y 2 noches en 2009 octubre. Nos sentimos como en casa desde el momento en que llegamos. El servicio que recibimos no podría haber sido mejor. Agradable, servicial y considerado, ansiosos...
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