No esperaba un hotelazo, pero la verdad es que al llegar la apariencia del exterior deja bastante que desear y te asusta lo que te puedes encontrar dentro. Una vez entras y subes en el diminuto ascensor del siglo pasado, experimentas cierto alivio: la habitación es muy normalita, algo antigua, con poco mobiliario, pero al menos da sensación de limpieza....
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