Durante un año y medio fuimos 3 veces a Mendoza y las tres veces nos alojamos en la Posada El Encuentro. Llegar a la Posada, es llegar "a casa". Uno por la atención y la calidéz de la familia Berlin y segundo por la Posada en si. Sus cuartos son sencillos pero muy confortables, la comodidad de la sala común....
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