Es un hotel con ambiente inglés, sencillo pero muy cómodo. Esta a 20 metros de la telecabina para subir a esquiar y puedes volver hasta la puerta del hotel esquiando. Pero lo mejor del hotel es la gente que lo lleva. Tracey, Jo y el resto de las chicas saben como hacer sentir bien a los clientes. ¡Olé por ellos!
