Nos pareció una habitación muy bonita con mucho cuidado en el detalle, pero sobre todo valoramos la limpieza de la habitación que era excelente. Los desayunos inolvidables, unas mermeladas caseras deliciosas y unas galletas rellenas buenísimas! La atención y cuidado de la Sra. Graziella fantástica, también la información turística que se nos facilitó con un folleto del Etna.
