Hotel decorado a modo siciliano, en el que las atenciones de Silvio (recomendaciones para comer y cenar, desplazarte, etc.), llegan hasta a ser excesivas! Parking junto al edificio incluido, preciosa terraza desde la que se ve el Etna (recomendaría este hotel 100% si se quiere visitarlo) y al otro lado el mar. Habitaciones grandes, cómodas, frescas, nuevas. El mejor ejemplo...
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