Estuvimos hace 15 años y volvimos con nuestros dos pequeños hijos el verano pasado. En este tiempo el hotel ha crecido, con spa y amplias instalaciones, pero ha perdido su anterior sabor y personalidad. Nos alojamos en una mini suite, espléndida, renovada y bien mantenida. Buen restaurante. Necesitas coche para todo. Excelente hotel para conocer la región.
