Visité Oporto durante dos días alojándome en Matosinhos, a pocos minutos del centro de Oporto. La boca del metro a cinco minutos de la puerta del hotel. Rodeado de restaurantes típicos en los que disfrutar la pesca de cada día.
El hotel conserva su estilo clásico aun habiéndose adaptado a los tiempos modernos.
Las habitaciones y las instalaciones, bien limpias....
Más
