Estuvimos este verano en una maison des hôtes fantastica. Los dueños del hotel, Baladrich y Song encantadores y super atentos en todos los detalles. Conquistaron a nuestras hijas en un periquete. El desayuno y la cena en el jardin o en el interior de una gran salon en boveda. Ellos mismos cocinan unos platos muy sabrosos, regados con vinos de...
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