Gran ubicación y relación calidad-precio. Muy amable y complaciente personal teniendo en cuenta no todo el personal hablaba inglés, pero nos apañamos. Habitaciones limpias y las habitaciones son de buen tamaño. es imprescindible tener un coche cuando visite el pintoresco lago Garda y alrededores. El parking está 100 metros bajando la calle, muy práctico.
