El tiempo acompañaba y nos sentamos en la terraza de este hotel restaurante. Los clientes en ese momento eran algunos turistas y un grupo de señores con traje y corbata. Las mesas están protegidas del sol por un gran toldo y la terraza aislada por jardineras con buen número de plantas.
Comimos de menú, 16 euros dos platos, postre, bebia...
Más
