Es un lugar pequeño y cómodo con un servicio de primera tratándote como si fueras cliente de tiempo. Las habitaciones, poco convencionales, sólo tienen el infortunio de no ser muy luminosas pero se duerme muy bien escuchando las olas. La comida es normal, un poco cara, pero nada exorbitante. Se recomienda ampliamente para desconectarse del mundo. L mejor es el...
Más
