Este hotel muy pequeño, de 7 habitaciones, es muy funcional y hermoso; el estilo es rústico, la alberca es pequeña pero suficiente para los pocos huéspedes, la comida es deliciosa y un poco cara pero vale la pena el precio, y la joya del lugar es la increible vista al mar.
La playa es vírgen, no hay vendedores, ni nadie...
Más
