Me encanto el hostal, super cordiales Carmen y Obregon, atentos a las necesidades de los viajeros. La ambientación es espectacular, las habitaciones grandes, todo en armonía. Es el lugar justo para relajarse y recorrer la ciudad. Cerca de todo, pase una sola noche que disfrute mucho. Comidas con productos exquisitos, la verdad es para volver. SIn dudas la mejor casa...
Más
