Mi esposa y yo pasamos dos noches fantásticas en el Carpe Diem y sentimos que habíamos tropezado con algo muy especial. Es un auténtico hotel familiar en su primera temporada. Han pasado un año renovando una antigua mansión con solo seis habitaciones enormes y decoradas con gran belleza que combinan características del edificio original, de 300 años, con toques modernos...
Más
- Gestione la ficha de su perfil