Acogida fria, ni la más mínima señal de ayuda para subir la escalera con maletas; habitación amplia pero con sabor a usado, balcón envejecido ; jardín pequeño increiblemente descuidado. Parece lo que es : un hotel mediocre en un cruce de carreteras ; solo se salva la planta baja , renovada, y el restaurante que no está mal.
- Hotel Le Gavrinis
