Mientras conducía por la serpenteante carretera de Apricale nos quedamos fascinados con la vista del pueblo. parece un pueblo hadas tallado en la montaña. Extraordinariamente interesante y curioso, recibieron, por su novio Valentina, que acompañó a nuestra habitación. Las habitaciones son dislocado, que en este caso indica que no están en el mismo edificio. era una buena caminata a nuestras...
Más
