Es muy fácil de encontrar y está muy bien comunicado con Chora, la capital de Naxos. Es muy tranquilo, limpio, la dueña, Maroula, es encantadora y siempre dispuesta a ayudar. La casa en la que estuvimos es muy acogedora, las camas son un trocito de cielo. Venían a limpiar cada día y cambiaban las toallas, cada dos días las sábanas....
Más
