Hotel situado en un emplazamiento privilegiado, estuve en marzo y la zona era muy tranquila. Las habitaciones con vista son algo más caras pero vale la pena hacer el esfuerzo. Personal muy discreto y amable, todos hablan inglés. Bien comunicado con el centro de Estocolmo con un tren/tranvia muy rápido. Desayuno nórdico más que correcto.
- Grand Hotel Stockholm
