Un restaurante pequeño con un gusto exquisito en la decoración, con muchos detalles que lo hacen super acogedor, de su cocina os diré que buenísima, platos super elaborados y con cantidad en los platos, pero lo mejor es su dueña, Ana, preocupadísima con que sus cliente queden totalmente satisfechos, tanto en el trato como con la comida, nosotros la conocimos...
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