Sitio peculiar, famoso por inspirar a Kill Bill (bueno, más bien el de Roppongi, pero nos pillaba mejor este).
Tienes mesas normales y otras tipo japonés, pero no hay que sentarse con las piernas cruzas, sino en unos huecos hábilmente puestos, con unas vistas increibles del Rainbow Bridge.
La carta consiste en lo que nosotros llamaríamos entrantes o tapas, lo...
Más
