Ubicado en un pueblo del siglo 11, atendido por sus propios dueños, este pequeño pero exquisito restaurant es un lugar para visitar al menos una vez en la vida. Un menu que se renueva permanente, opciones simples pero cuidadosamente elaborados con ingredientes de estacion. Cocina que muestra lo mejor de la gastronomía catalana. Espero pronto poder volver a visitarlos!!
