Nos encantó este pequeño restaurante italiano por el mar en Lillesand paradisíaco! La comida era muy buena, el servicio impecable y el entorno muy acogedor. Teníamos pasta, costillas y pizza, todo muy sabroso. La posibilidad de sentarse fuera y disfrutar del mar, es muy bienvenido en una noche noruego caliente de verano.
