El lugar es hermoso, las mesas están dispuestas en un jardín iluminado con música en vivo, que dan un ambiente espectacular. De primer plato pedí la sugerencia del día, sopa vietnamita, que realmente prefiero olvidar, y de segundo un atún abrazado que pasó por mi, sin pena y sin gloria. Solo volvería para tomarme un trago, a comer.......jamás
