Fue nuestra primera cena al llegar a Tulum, nos encantó su entrada llena de tenues luces de velas enfrascadas. El lugar es muy bonito pero el menú acotado y caro. Comimos pastas caseras excelentes, también sus salsas. Sorprendidos por el tentempié de invitación que traen al hacer el pedido: una canasta de variedad de focaccia, queso y pistaccio!
