Fuímos un sábado por la noche 20 horas. Llenísimo tanto la planta como el primer piso. Tuvimos que esperar como una hora, arriba en el bar. Repleto y con un ruido ensordecedor y a decir verdad casi a oscuras. Nos llamaron bajamos al restaurante, tardaron mucho, pero bueno, era de esperar. Llegaron los platos, sinceramente su precio es muy alto...
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