Unos cuantos compañeros que habíamos hecho el servicio militar juntos nos reunimos en este restaurante para recordar batallitas y celebrar que aún estábamos vivos. Disfrutamos de un salón para nosotros solos en el que pudimos dar rienda suelta a nuestra verborrea sin peligro de provocar cefaleas, migrañas o cualquier otro tipo de trastorno craneoencefálico al resto de comensales. El servicio,...
Más