Es una Iglesia que ha adaptado parte su edificio como café. El lugar es muy bonito, la restauración del edificio ha sido explendida. Es perfecta la convivencia de un café con un sitio de culto. El culto se mantiene creetelo, y aunque no consumas nada merece la pena visitarlo.
Pero además merece la pena para tomar café, un te, para...
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