Cuando regrese a Blackpool para visitar a mis padres, siempre vamos a galletas para el almuerzo. El servicio es excelente, la comida (de tartas y patatas fritas, sopas y sandwiches) es siempre delicioso. Y en cuanto a la selección de pasteles, ñam ñam! El té es deliciosa también. Todo a un precio muy razonable.
