Por fin hemos conseguido tomar el famoso "tè de las cinco" en un sitio icònico de Londres. Local muy acogedor, con varias salas con boiserie, chimeneas y mesitas con butacas. Mùsica de piano en vivo. Servicio impecable, los camareros te explican los tipos de tè que puedes elegir o los dulces que lo acompañan. Deliciosa merienda compuesta de mini-sandwiches, scoons,...
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