pequeño e informal, ha creado Angela Hartnett este comedor al lado de la galería que es justo para un almuerzo o cena parada. El menú es refrescante, no excesivo y cheffy, pero sencillo con interesante comida bastante clásica, muy bien cocinados y presentados y una buena selección de vinos. El personal es una delicia y estaban bien atendidos.
