Comimos allí a mediados de semana y todo fue perfecto. El servicio era impecable, la comida era increíble (especialmente el plato toda dispuesta de cangrejo) y la ubicación es genial, con vistas al río y el puente Tower Bridge. El menú del almuerzo tenía un montón de opciones y era estupenda relación calidad-precio. Muy recomendable.
