Llegas, comes, pagas y te vas. La comida es rica, el servicio es rápido y los camareros amables y te ayudan a elegir. La única pega es que es un poco ruidoso. El salón lo forman 12 mesas de 10 servicios que se van ocupando a medida que llega la gente, y los abrigos los dejas en un perchero común....
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