Fuimos un grupo de 11 y nos dieron una habitación privada junto al comedor sin costo adicional. Todo estaba impecable, desde el proceso de reserva, la cálida bienvenida, la comida y, por supuesto, el whisky. No es una experiencia barata pero para una ocasión especial en una visita a Edimburgo vale cada centavo.
Sin duda es algo que atraerá a...
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