De viaje desde Latino America, quería comer rico Y típico en mi viaje a Europa. Pues con este restaurante, logré los 2 en una sola vez! Olio e Farina me encantó. Desde la decoración hasta lo que encontré en mi plato. Los ravioles con salsa de nuez, queso parmeggiano, vino, todo es re-italiano ahí, no hay trampa, éntrale los ojos...
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