Estuvimos cenando a prinicipios de agosto. Somos una pareja con tres niños.
Nos pusieron en una mesa muy arreglada en el centro del restaurante y.... nos abandonaron. Estaban desbordados por la cantidad de gente que tenían, no nos tomaban nota, más tarde nadie nos traía agua, ni nos ponían pan.
Las camareras siempre con una sonrisa en la cara pero...
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