Por fuera no te imaginas lo que te espera en su interior ya que es la fachada de un típico restaurante francés, dentro decoración cuidada al detalle, atención del personal maravillosa, ambiente relajado y romántico. La reserva fué por El Tenedor, cena para dos por menos de 80 € pagados con mucho gusto. Nos sirvieron unas copas templadas de marisco...
Más