Este restaurante es un lugar encantador para degustar comida marroquí. El personal es excepcionalmente amable, atenta y hablan inglés razonablemente bueno. Pedimos entrantes, cordero y pollo tanjine con cuscús y disfrutamos mucho de nuestra comida. El restaurante está muy bien decorado y es un lugar acogedor para una cena romántica. Muy recomendable.
