Local pequeño pero muy acogedor. Imprescindible reserva (cierra los domingos). Negocio familiar en el que monsieur es un tipo amable, divertido y buen maître, mientras que su esposa es una excelente cocinera, que trabajan incluso el día de su anniversaire.
Cenamos un par de gallettes exquisitas y dos crêpes dulces de postre, acompañado por una sidra doux muy rica y...
Más
