Llegué por dos caminos: me lo recomendó nuestra anfitriona en Clos du Rempart, y coincidía con la recomendación de Lonely Planet.
La casa es un sueño. Tiene un jardín con mesas que, en verano, debe hacer las delicias del público. El interior tiene una decoración encantadora: ambientes divididos en diferentes estilos, vajilla bonita, buenas obras de arte colgadas, detalles en...
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