Estuvimos en Avignon durante el Festival de Teatro y la ciudad estaba abarrotada de gente. Por eso decidimos reservar con antelación para no correr riesgos, y ¡estábamos en lo cierto! Nuestra mesa era la única que quedaba. Al llegar nos preguntaron si teníamos prisa y cometimos el error de decir que no, lo cual nos supuso una hora de espera...
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