Nos sentamos a cenar atraídos por los platos de ostras que se estaba comiendo la gente en la terraza, mi marido pidió una mariscada que estaba buena pero le sorprendió que llevara mejillones crudos, en España nunca los comemos así y no fueron de su agrado. Mis vieiras a la plancha estaban deliciosas. El trato fue correcto pero, viendo los...
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