El pequeñísimo lugar donde las mesas están encajados uno al lado de otro: uno termina oír la conversación tus vecinos están teniendo, y viceversa. Elegimos el mezze para 2 personas que, por 38 euros, me parece un poco caro. Es todo muy bonito, sabrosa y con porciones generosas, pero no exactamente como si acabara éxito la oferta de la ciudad....
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